Desarrollo motor

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Logros significativos a lo largo del desarrollo motor en la temprana infancia

Desarrollo motorEl niño normal nos sorprende todos los días con nuevos logros del desarrollo motor. Son sin duda importantes y casi siempre se tornan en fuente de alegría y orgullo para el niño y sus familiares. Y así debe ser. Es importante que aprendamos a disfrutar estos logros cotidianos porque ello ayuda a construir esa imagen positiva que tenemos (¡que debemos tener!) de nuestros hijos. Por otro lado, la algarabía que se forma en torno al niño cuando este consigue un nuevo logro le refuerza para que siga perfeccionando ese logro y contribuye también a construir su autoestima.

En ocasiones sin embargo, esos logros no aparecen en el momento apropiado. En otras ocasiones es posible observar signos que alertan a que algo puede estar mal. Por ello es importante reconocer estos elementos para – si se detectan – consultar oportunamente.

Es fundamental repetir hasta el cansancio que los niños no son homogéneos. No todos hacen las mismas cosas, no todos consiguen los mismos logros del desarrollo a la misma edad, no todos son igualmente hábiles. Eso no debe servir de “excusa” para construir conceptos peyorativos de “superioridad” o “inferioridad”. De igual manera debe recordarse que las edades que a continuación se enumeran como aquellas a las que se consiguen determinados logros no son “Biblias” rígidas por lo que no debe mover a angustia el que un niño no consiga un logro a esa edad exactamente. Sin embargo, si se detecta una tendencia sostenida a que esos logros se retrasen, sí es pertinente consultar para recibir un mensaje de tranquilidad si es del caso o para iniciar una intervención oportuna en caso contrario. De otro lado, no todos los casos deben ser vistos “con los mismos ojos”. Si un niño carece de antecedentes familiares de trastornos del desarrollo, si su embarazo y parto cursaron sin complicaciones y si ha sido siempre un niño sano se puede ser mas “complaciente”. A la inversa, si hay claros antecedentes de patología en la familia o complicaciones en el embarazo o parto que pueden haber colocado ese niño en riesgo de sufrir complicaciones cerebrales  que puedan traducirse en retardos del desarrollo, se debe ser mas “estricto” en la vigilancia de ese desarrollo infantil para consultar oportunamente.

Ello dicho, se considera que los niños generalmente consiguen sus logros motores a las siguientes edades:

Nacimiento a seis meses

  • A los 3 meses sostiene la cabeza. Puede levantar su cabeza de la cama cuando está boca abajo. No se necesita ya sostener su cabeza al cargarlo.
  • A los 4 meses sostiene firmemente la cabeza cuando se le mantiene en posición sentado.
  • A los 6 meses se logra voltear en la cama, si bien inicialmente de manera muy torpe e incompleta. Empieza a agarrar objetos.

 

6 meses a 12 meses

  • A los 8 meses se logra mantener sentado sin que sea necesario acuñarlo con almohadas. Agarra objetos con más facilidad y los sacude con vigor. Casi siempre los tira al suelo.
  • A los 10 meses puede pasar él solo de la posición acostado a sentado. A esta edad muchos empiezan a gatear aun cuando esto no es una constante; hay niños que no gatean. Pasa objetos de una mano a la otra con facilidad pero cuando intenta manipularlos con frecuencia se le caen.
  • A los 11 meses se logra parar agarrado de algún soporte.

 

12 meses- 24 meses

  • A los 12- 13 meses empieza a dar sus primeros pasos autónomos. De allí en adelante su marcha progresará en fluidez, gracia y equilibrio hasta que hacia los 18 – 20 meses “camina bien”. Apalancados sobre  ese logro llegan otros: correr, subir y bajar escalones, patear una pelota, subir hacia un pasamanos, etc. Estos últimos ya empiezan a estar influidos por la oportunidad de ejercitación que se le brinde al niño: si por temor a que se lastime o por falta de acceso a un parque o similar (por tiempo o por lejanía) el niño tiene pocas oportunidades de ejercitarse esos hitos aparecerán un poco más tarde y/o con menor habilidad.
  • Mejora el equilibrio, y la coordinación ojo-mano se vuelve más precisa. A lo largo de este período, los niños gradualmente llegan a: Poner aros en una estaca, dar vuelta dos o tres páginas por vez, garabatear, hacer girar perillas, pasar de una mano a la otra un marcador o cualquier herramienta de dibujo o pintura.

 

24 a 48 meses

  • A los 30 meses camina en la punta de los pies, gira con bastante gracia y suele empezar a moverse rítmicamente con la música, si bien en rigor, muchos niños muestran esta habilidad desde antes. Sus manos han ganado en habilidad. Utiliza ya cubiertos aun cuando riega buena parte de la comida; si se le permite puede alimentarse solo (en parte con cubiertos y en parte con la mano). Se empieza a ayudar para desvestirse. Manipula sus juguetes con bastante habilidad. Puede hacer torres con cubos grandes.
  • A los 36 meses tiene un buen dominio del lápiz y dibuja con cierta soltura. También aquí sus logros están influidos por la oportunidad de ejercitación que se le brinde al niño: algunos solo harán rayones en tanto otros entregarán verdaderas obras de arte. Sus piernas han ganado en fortaleza y agilidad: puede pararse en un solo pie y saltar (casi siempre sobre el mismo sitio, sin mayor desplazamiento). Empieza a pedalear en un triciclo.
  • A los 48 meses “ya es grande”. Sus manos son esencialmente funcionales para casi cualquier tarea razonable que se le pida. Salta en un solo pie y puede empezar a jugar golosa. Puede lanzar una pelota por encima de su cabeza con lo que domina el arco del movimiento. Algunos empiezan a utilizar bicicletas “con rueditas”. En un parque convencional utilizan y disfrutan de todos los juegos (columpios, rodaderos, pasamanos, balancines). Se integran a juegos grupales “bruscos” y encuentran su lugar en el juego sin detener el movimiento (juegos con pelotas, la lleva, cometas, etc.).


A partir de esta edad los logros motores están más en función de la oportunidad de ejercitación y la motivación que de la propia habilidad intrínseca del niño.