Para tener en cuenta...

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Estamos de acuerdo en que lo que más preocupa es la falta de cultura entorno a lo que es una alimentación adecuada. No basta  tan solo con que aparezcan nuevas leyes que promuevan ciertos hábitos alimenticios, o para convencer a las personas respecto de los beneficios de una alimentación sana. "La ley tiene que estar complementada con medidas para generar un cambio cultural en las costumbres que últimamente ha adquirido la población, particularmente, los niños. El tiempo que estamos viviendo ha impulsado un estímulo hacia comidas que no son sanas y, en ese sentido, es necesario crear consciencia en la población".

Si la comida “chatarra” fuera tan solo premios ocasionales que se obtienen en fiestas etc en las dietas de los niños, no nos preocuparíamos al respecto. Pero dado que la comida chatarra se ha convertido en la regla de la comida diaria de los niños, la situación es muy grave.

Hace sólo unas décadas alimentarse saludable era muy sencillo. Existía una gran disponibilidad de alimentos que llegaban frescos a las mesas de las casas. Hoy en día la disponibilidad de alimentos elaborados, las redes de distribución de los productos frescos, el precio de los alimentos, ponen a disposición de todas las mesas cantidades de productos alimenticios ya elaborados que complican la selección y combinación saludable de lo que comemos. Si a esto unimos que nuestra sociedad se ha mecanizado por completo, tenemos como resultado una nueva dificultad para mantenernos sanos.

El cuerpo necesita consumir cada día alimentos llenos de nutrientes y energía en la cantidad y calidad debidas. Si en la infancia se adquieren unos hábitos de alimentación y actividad física adecuados, se mantendrán en gran medida a lo largo de la vida, y ayudarán a nuestros hijos a evitar la obesidad, así como numerosas enfermedades, y a gozar de la vida con energía, bienestar y salud.

Un consejo sabio es escoger alimentos en su estado natural parecidos aquellos que se consumían en las casas de las abuelas o de generaciones pasadas y evitar en gran medida los alimentos procesados que se consiguen en los estantes de los supermercados. Al eliminar los alimentos que causan inflamación en el cuerpo y agregar a nuestra dieta aquellos nutritivos y saludables podemos reversar muchos problemas de salud.

Una dieta consistente en 80% de vegetales, granos enteros, nueces y fruta, ayuda a nuestro cuerpo a cultivar un ambiente alcalino. El restante 20% puede consistir en comida cocida incluyendo proteína animal y otros productos. Los vegetales crudos y las ensaladas proporcionan enzimas y vitaminas esenciales.